Un café de Jerusalén acepta cerrar por el sabbat tras tensión con ultraortodoxos
Bajo presión de judíos ultraortodoxos, una cafetería de Jerusalén anunció este jueves que en adelante cerrará durante el sabbat, tras semanas de manifestaciones que pusieron en relieve la polarización en Israel en un año electoral.
El Café Basimta abrió en junio cerca de un barrio ultraortodoxo donde los vecinos observan estrictamente los sábados la prohibición religiosa de trabajar, manipular dinero o utilizar la electricidad.
Su apertura desencadenó semanas de protestas cada vez más acaloradas durante las cuales la policía tuvo que intervenir para separar a los ultraortodoxos de los activistas laicos que han organizado contramanifestaciones.
"Es una decisión difícil y dolorosa, motivada por un profundo sentido de la responsabilidad", declaró Eli Birnbaum, responsable de la asociación que gestiona el café, en un comunicado.
La mayoría de los comercios de los barrios judíos de Jerusalén cierran los sábados pero la observancia del sabbat varía mucho dependiendo de las ciudades. En Tel Aviv, mayoritariamente laica, gran parte de los establecimientos permanecen abiertos.
La práctica religiosa se ha convertido en un tema político de cara a las elecciones legislativas israelíes del 27 de octubre, que, según las encuestas, se perfilan muy reñidas.
El Gobierno de derecha del primer ministro Benjamin Netanyahu, que cuenta con el apoyo de los partidos ultraortodoxos, defiende la exención del servicio militar obligatorio para los estudiantes ortodoxos matriculados en escuelas talmúdicas.
Esta exención exaspera a muchos israelíes y los líderes de la oposición han prometido acabar con ella.
Los ultraortodoxos representan el 14,3% de la población israelí, según el centro de estudios Israel Democracy Institute, pero cuentan con una tasa de natalidad mucho más elevada que la de los laicos.
R.Rabiah--al-Hayat