Dos simpáticas niñas crecen frente a la cámara de la argentina Alessandra Sanguinetti
Dos niñas del campo argentino crecen frente a la cámara en "La ilusión de un verano sin fin", un documental de la fotógrafa argentina Alessandra Sanguinetti, quien las filmó durante años y ahora presenta el resultado en el Festival de cine de San Sebastián.
El largometraje se basa íntegramente en imágenes que Sanguinetti recogió por 25 años de las dos pequeñas primas, desde que tenían nueve años y les encantaba disfrazarse y bailar ante la cámara o ir al río a bañarse, hasta su adultez, ya con hijos.
La película sirve también para mostrar la vida en el campo argentino de las mujeres, que tradicionalmente han sido representadas a un costado de los hombres, "empezando por Martín Fierro", el poema de 1872 del argentino José Hernández, explica Sanguinetti en entrevista con la AFP en San Sebastián.
"Estaba muy consciente de que había pocas historias contadas de una forma íntima de la gente en el campo. Y todavía más de mujeres", y por eso el foco está puesto en Guillermina Aranciaga y Belinda Stutz, dice.
De hecho, la película nace de un trabajo fotográfico que Sanguinetti comenzó sobre animales de granja en la década de 1990 en el departamento de General Guido, en la provincia de Buenos Aires.
"Yo estaba haciendo fotografías, imaginándome cómo veían el mundo los animales, y mientras hacía eso, se me cruzaban Guille y Beli de chiquititas", cuenta Sanguinetti.
Los juegos y las conversaciones de las primas, entonces de nueve años, le parecieron tan interesantes, que decidió convertirlas a ellas en las protagonistas y empezó a grabarlas con una pequeña cámara de video.
"Y así comenzó, como un juego (...) Era simplemente la alegría de estar con ellas y de poder estar siendo testigo de algo que me parecía muy hermoso", abunda Sanguinetti, miembro de Magnum Photos desde 2007.
"La cámara para nosotras se volvió algo natural. No nos llamaba la atención (...) Era una extensión de uno" como es ahora el teléfono celular, explica sobre el proceso Guillermina, que vino con Belinda a San Sebastián.
- "¡Qué lindo es cumplir sueños!" -
Sanguinetti no tardó en darse cuenta de que el material que había estado recolectando, unas ochenta horas de video, era muy poderoso.
Pero no fue hasta 2016 cuando conoció a la productora Julia Solomonoff, quien la animó a convertirlo en un largometraje.
Guillermina y Belinda cuentan que fue muy emotivo haber estado en la proyección de la película la noche del martes, cuando la cinta fue muy aplaudida, sobre todo porque era la primera vez que la veían completa.
"Fue realmente emocionante y nostálgico", dice Belinda.
"Lo de ayer fue toda una sorpresa. Porque iba escuchándome (en la pantalla) y yo decía 'cuando sea grande quiero ser maestra'. ¡Y ahora soy maestra! Qué lindo es cumplir sueños", agrega de su lado Guillermina, quien actualmente trabaja en una escuela.
Sanguinetti también consideró un "sueño" que San Sebastián, tradicional trampolín del cine latinoamericano hacia Europa, haya programado su ópera prima.
La cinta ya estuvo en el Festival de Locarno, donde obtuvo en la sección Cineasti del Presente el Leopardo de Oro a la mejor película.
- Críticas a Milei -
La realizadora dijo haber contado con la suerte de que su documental contó todavía con apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), que se ha visto mermado por los recortes del Gobierno del ultraliberal Javier Milei.
"Están destruyendo toda la cultura (...) Todo lo que se había podido lograr a nivel cultural y artístico en Argentina está terminando", lamentó Sanguinetti.
Otras personas de la industria del cine en Argentina han emitido pronunciamientos similares en días pasados en San Sebastián, como el director Benjamín Naishtat, quien tuvo que filmar "Glaxo", la película que presentó en la sección oficial del festival, en Brasil para conseguir financiamiento.
"La ilusión de un verano sin fin" compite en el certamen de la ciudad del norte de España por el premio a mejor película latinoamericana, junto a otras once producciones de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Paraguay.
A.Rowais--al-Hayat