Rusia anuncia restricciones al uso de Telegram e impulsa otra aplicación
Rusia anunció este martes restricciones en Telegram, una medida que el fundador de esta mensajería, Pavel Durov, considera un intento de forzar a los rusos a usar otra plataforma local más fácil de controlar.
"La ley rusa sigue sin aplicarse (...), no se aplica ninguna medida real para combatir el fraude y el uso de la mensajería con fines criminales y terroristas", indicó la Agencia Rusa de Supervisión de las Telecomunicaciones (Roskomnadzor) en un comunicado, citado por las agencias de prensa locales.
Los críticos y activistas de derechos humanos afirman que se trata de un intento del Kremlin de intensificar su control y vigilancia de internet, en medio de una amplia represión contra la disidencia en plena guerra en Ucrania.
Roskomnadzor advirtió que "continuará introduciendo restricciones graduales" en Telegram, que, según afirma, no ha cumplido con la legislación.
Telegram es uno de los dos servicios de mensajería más populares en Rusia, junto con Whatsapp, cuyo funcionamiento está bloqueado casi por completo en el país desde enero por las mismas razones.
"Restringir la libertad de los ciudadanos nunca es la solución correcta. Telegram defiende la libertad de expresión y la privacidad, independientemente de las presiones", denunció Durov, quien adquirió la nacionalidad francesa, en su plataforma.
El fundador acusa a Rusia de intentar "forzar a sus ciudadanos a migrar hacia una aplicación controlada por el Estado, diseñada para la vigilancia y la censura política".
Telegram se usa ampliamente en toda Rusia, tanto como servicio de mensajería como red social, y casi todas las figuras públicas importantes, incluidos los organismos gubernamentales y el Kremlin, publican mensajes en la plataforma.
El gobierno intenta que los usuarios se decanten por Max, otra plataforma que también puede gestionar pagos y servicios gubernamentales.
Rusia ha intentado previamente prohibir Telegram pero fracasó en sus intentos de bloquear el acceso y levantó la prohibición en 2020.
La oenegé Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció la continuación de una "estrategia de estrangulamiento de la circulación de la información". Recuerda que Rusia ocupa el puesto 171 de 180 en el Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa.
Amnistía Internacional lo ha tachado de "nuevo golpe a la libertad de expresión".
Las estafas a través de mensajerías son muy frecuentes en Rusia. Las autoridades también acusan a Ucrania de reclutar a rusos a través de estas aplicaciones para que cometan actos de sabotaje a cambio de dinero.
Varias cuentas de observadores militares rusos en Telegram criticaron las restricciones porque temen que conduzcan a una pérdida de influencia de la narrativa pro-Kremlin.
W.Subaie--al-Hayat